Este análisis solamente se realiza para ataques físicos. Se trata de comparar el tiempo que tarda el atacante en atravesar el perímetro frente a los tiempos que tarda el defensor en detectarlo y reaccionar. 


Veamos un ejemplo. Hay 3 zonas: exterior, intermedia e interior. Hay un atacante exterior que intenta llegar al interior. El atacante requiere 10 min. El sistema de protección perimetral tarda 5 min en detectar el ataque y la reacción requiere 1 hora.



En este escenario tenemos un problema y es que el atacante es más rápido



Si mejoramos nuestra respuesta en la fase objetivo



el ataque queda conjurado


Pudiera ser que el tiempo de detección y respuesta estuviera muy apurado y es arriesgado


Las rutas en las que hay suficiente margen entre la velocidad del ataque y de la respuesta, desaparecen como riesgo, manteniéndose aquellas en las que no hay velocidad suficiente.